Webs a medida, rápidas y pensadas para convertir visitas en clientes — informativas, con SEO local integrado, o con tienda online. Nada de plantillas genéricas.
Arrastra para comparar: una web genérica de plantilla frente a una diseñada con intención, jerarquía visual clara y un objetivo — que actúes.
Ejemplo ilustrativo — no corresponde a ningún cliente real.
No todas las webs son iguales ni deben serlo. Elige según lo que necesitas conseguir.
La carta de presentación de tu negocio en internet. Clara, rápida y directa a lo importante: quién eres, qué ofreces y cómo contactarte.
Igual que la informativa, pero optimizada desde el primer día para que aparezcas en Google cuando alguien busque tu negocio en tu ciudad.
Vende tus productos las 24 horas. Catálogo, carrito, pagos y gestión de pedidos, todo integrado en tu propia web.
Hablamos de qué haces, a quién quieres llegar y qué quieres que la web consiga por ti. Sin esto, cualquier web es solo decoración.
Defino qué secciones necesitas y diseño la web con tu identidad visual, priorizando que se entienda en los primeros segundos.
Construyo la web cuidando velocidad de carga, adaptación a móvil y SEO técnico desde la base, no como un añadido de última hora.
Revisamos juntos, ajustamos lo que haga falta, y la publicamos. A partir de ahí, sigo disponible para lo que necesites.
Depende del tipo de web y de lo rápido que tengamos el contenido (textos, fotos, servicios). Te doy un plazo estimado antes de empezar, una vez hablamos de tu proyecto concreto.
Sí, revisamos juntos antes de publicar y ajustamos lo que haga falta. Lo hablamos caso a caso según el alcance del proyecto.
Te asesoro sobre qué necesitas y cómo contratarlo; lo revisamos juntos según tu caso al hablar del proyecto.
También trabajo sobre webs existentes: rediseño, mejora de velocidad, SEO o adaptación a móvil. Cuéntame qué tienes y vemos qué necesita.
Cuéntame qué necesitas y qué tipo de web encaja con tu negocio. Te contesto yo, no un bot.